Buen Trato: Hacia una cultura del respeto

En medio del contexto nacional, uno de los grandes problemas que tenemos como sociedad es la inequidad de género, que muchas veces se sigue dando en ámbitos labores y académicos.

Por ello, nos parece imperativo reforzar la idea de buen trato y consideración de igualdad para funcionarias, académicas y estudiantes de nuestra Facultad. Esto, para mantener un clima de respeto que propicie el buen clima de trabajo, aprendizaje y/o estudio, donde, bajo ningún motivo, se generen espacios para discriminación.

Si bien es cierto, durante los últimos años distintas medidas y políticas han impulsado la conciencia de género, sobre todo en nuestra casa de estudios, aún falta un largo trecho por recorrer. Cada integrante de nuestra comunidad debe comprender que se deben eliminar conductas o mensajes que puedan resultar ofensivos, groseros o que menoscaben las capacidades individuales por contexto de género.

Tener claridad de cómo nos vemos y analizar situaciones en las que posiblemente se ignora o niega a otra persona, contribuyendo a invisibilizar sus esfuerzos, aportes y existencia en nuestra comunidad. El cuestionar las capacidades o habilidades de las mujeres por razones arbitrarias como su edad, apariencia física, lugares de origen o cualquier otro motivo, tanto en espacios formales (como reuniones, aulas de clases, practicas clínicas u otros) como en espacios informales (pasillos, salas comunes, contextos de esparcimiento); evitar y frenar todo tipo de comentario de connotación sexista dirigida de forma directa o indirecta a las mujeres de nuestra Facultad, entre otros diversos casos en los que, con pequeñas conductas como estas, estamos enviando el mensaje de denostación a un grupo humano por completo.

Como Facultad, queremos arraigar dentro de nuestros principios la igualdad de género, fomentando siempre la cultura del respeto desde una perspectiva de derechos que contemple un enfoque de género. La invitación es a prestar atención a cómo nos comunicamos, a la prudencia y la empatía. A ponerse en el lugar de la otra persona, antes de emitir comentarios que pudieran resultar humillantes, más aún, en un contexto de formación profesional y encuentro social diverso, como es la Universidad.

Queremos a nuestra comunidad libre de cualquier conducta o muestra de discriminación, violencia y acoso.

 

 

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Publicado en: Columnistas, Noticias FAME