Se realizó conversatorio “Cambiando destinos de niños, niñas y adolescentes a partir de relatos de institucionalización”

La actividad se enmarca en el proyecto de vinculación liderado por los docentes del Instituto de Estudios Psicológicos Daniela Zúñiga y Rodolfo Mardones.

El conversatorio que contó con más de 90 asistentes, inició con la muestra de un video que recogió testimonios de personas de todo el país que vivieron la experiencia de pasar por una residencia de menores, elaborado en el marco del proyecto “Cambiando destinos de niños, niñas y adolescentes a partir de relatos de institucionalización”, para luego dar paso a las palabras de Julio Correa, presidente de la Corporación Cambiando Destinos, quien emocionado por lo relatos que se presentaron, contó brevemente sobre la realización de este video, enfatizando en que “esperamos que esto pueda hacer que algún día las cosas cambien”.

A continuación, Mariangel Cabrera, Jueza de Familia de San José de la Mariquina, con 13 años de experiencia en la región trabajando en torno a la familia, se refirió a Procedimientos y Problemas de la Institucionalización como Medida de Protección, donde señalo que: “Me preocupa la alta rotación de personal en las residencias. Falta apoyo económico, del estado, compromiso. Tener profesionales especializados, que se mantengan en el tiempo. Cuando hemos preguntado se nos dice que faltan recursos, lo que hace imposible el desarrollo y la generación de confianzas terapéuticas. Preocupa también que no haya residencias para niños, niñas y adolescentes con necesidades especiales”.

Y aclaró:” No todos los niños que llegan a una residencia no tienen una familia y no significa que no se pueda trabajar con su familia de origen. Tampoco existen centros cerrados para trabajar el policonsumo de drogas y alcohol, que entreguen medidas de protección y apoyo profesional. A niños que ingresan con medidas de protección por haber sido vulnerados y que el estado está obligado a reestablecer esos derechos. Tampoco tenemos donde internar a un niño que está totalmente descompensado que necesita una atención psiquiátrica urgente, supervisada. En casos excepcionales hemos ingresado al hospital y no hay personal que pueda darle los cuidados que el niño requiere. Es otro tema importante por el nivel de deterioro de su salud mental”.

Ante esto, planteó como posibles soluciones: 1) Dotar a las residencias de personal especializado y bien remunerado para entregar apoyo permanente a los infantes. 2) Brindar cobertura de salud, dado que el sistema de salud no está abarcando lo que ellos requieren.  3) Mantener equipos Multidisciplinarios para prepararlos para trabajar desde el nivel de salud, educación y prepararlos para la vida adulta.

Por su parte, Patricia Muñoz de la Defensoría de la Niñez, se sumo a los dichos de la jueza Cabrera, destacando que: “Algo que parece evidente, pero queda de manifiesto que en 30 años  que llevamos desde que nuestro país haya ratificado la convención  sobre los derechos del niños, no hemos logrado ejecutar con la suficiente profundidad, dar y dotar nuestra institucionalidad de un  sistema de garantías de la niñez y la adolescencia, que permita que sea el menor de los casos y las menos, aquellas ocasiones en las cuales un tribunal  tiene que resolver como medida  que un niño es retirado de su entorno familiar para ser enviado a una residencia. Es nuestro país nos hemos acostumbrado, y más aún en el ámbito de la niñez, a estar reaccionando, más no a prevenir, a actuar con antelación. A lograr que la vida de niños, niñas y adolescentes sea adecuada desde el punto de vista desde el resguardo del ejercicio efectivo de sus derechos…Promoción de derechos humanos, a entrega a las familias de más y mejores herramientas para una crianza amorosa con reconocimiento sea aquello donde ponemos los énfasis”.

Además, comentó que el informe anual 2020 de la defensoría de la niñez, alojado en su página web (www.defensorianinez.cl) tiene un capítulo específico para las brechas que han podido observar con las visitas y como niños, niñas y adolescentes bajo el cuidado del estado, han sido atendidos e intervenidos.

Por otra parte, Julio Correa de Cambiando Destinos, contó que se está trabajando en una Escuela de Oficios para adolescentes que cumplen 18 años y deben abandonar las residencias, para que “puedan aprender algo que les permita defenderse ante la vida”, señaló.

El encuentro concluyó con un plenario entre las y los asistentes, para compartir opiniones y miradas en torno a la temática.

Si te perdiste el conversatorio, revísalo completo en ESTE ENLACE

Revisa el video de los testimonios aquí:

 

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Publicado en: Noticias FAME