Día Mundial Contra el ACV:

El Ataque Cerebrovascular es un Mal que Podemos Evitar

* 15 millones de personas van a experimentar un ACV cada año en el mundo y 6 millones de ellos no sobreviven. Cifras no muy alentadoras pero que se pueden prevenir siguiendo simples pasos que cualquiera puede seguir.

Un ACV se puede evitar siguiendo simples consejos.
Un ACV se puede evitar siguiendo simples consejos.

Hoy lunes 29 de octubre de 2012 se celebra el Día Mundial Contra el Ataque Cerebrovascular, y el Neurólogo del Hospital Base Valdivia  y Docente de la Facultad de Medicina de la Universidad Austral de Chile , Dr. Andrés Roldán Navarrete, entrega importantes datos y sugerencias para prevenir este peligroso mal que afecta a 1 de cada 6 personas en el mundo. 

Según explica el Dr. Roldán, “cada 6 segundos un Ataque Cerebrovascular mata a alguien, 15 millones de personas van a experimentar un ACV cada año en el mundo y 6 millones de ellos no sobreviven. Por lo tanto, ya cerca de 30 millones de personas han tenido un ACV, la mayoría permanece con discapacidad residual”. 

En cuanto al panorama local, resalta que detrás de estos números hay vidas reales y “Valdivia no está ajena a esto, donde anualmente casi 400 personas sufre un nuevo ACV por año”. 

Cómo prevenir 

Para evitar ser la siguiente víctima, el Dr. Roldán asegura que es fundamental la prevención, y para esto hay seis pasos que cualquier persona puede tomar para reducir el riesgo y el peligro de un ACV: 

1.  Conozca sus factores de riesgo personales: presión arterial alta, diabetes, obesidad, colesterol alto entre otros como arritmias cardiacas.

2.  Manténgase físicamente activo y haga ejercicio regularmente.

3.  Mantenga una dieta saludable rica en frutas y verduras y baja en sal para tener  un buen estado de salud y mantener la presión arterial baja.

4.  Limite el consumo de alcohol.

5.  Evite el humo del cigarrillo. Si usted fuma, busque ayuda para dejar de fumar ahora.

6.  Aprenda a reconocer las señales de alerta de un posible ACV. 

Otro aspecto importante es reducir la sal en los alimentos, pues la que ya contienen los alimentos es suficiente para los requerimientos de nuestro organismo y lo que agregamos nosotros es un aditivo extra que depende de las costumbres de cada familia. La cantidad de sal NO debe exceder los 5g. al día por persona, porque: 

1.  La sal eleva la presión arterial.

2.  Cuanto mayor sea la presión arterial, mayor es el riesgo de ACV.

3.  Es particularmente importante que los niños no coman demasiada sal, la presión arterial comienza a elevarse primero en la niñez.

4.  Tome tiempo para acostumbrarse a bajar la sal de la comida, y pasarás a disfrutarla igual, si no más, que los alimentos salados. 

Un mal que avisa 

Las señales de advertencia del ACV incluyen los siguientes síntomas de inicio brusco o repentino:

  • Alteraciones del Habla: no puede decir palabras o no las entiende.

  • Falta de fuerza y/o sensibilidad de un lado del cuerpo.

  • Problemas para caminar: perdida del equilibrio y de coordinación.

  • Visión doble o alteración del  campo visual.

Si presenta estas señales ¡Es HORA de actuar! Llame al número de emergencia 131 y/o acuda a la unidad de urgencia más cercana, diciendo que probablemente este cursando con un infarto cerebral. 

“¡Piense rápido, actúe con rapidez, el ACV es una emergencia médica! El tiempo perdido es función del cerebro perdida, pues la ventana de oportunidad para tratar el ACV es limitado una vez que aparezcan los síntomas”, destaca el especialista. 

Tratamientos 

En cuanto a los cuidados en el hospital, hay algunos tratamientos y manejos que han demostrado mejorar el resultado después del ACV. La trombolisis (tratamiento de disolución de coágulos) es una de las opciones importantes para algunos pacientes y depende fundamentalmente de la demora de tiempo para el tratamiento: el tratamiento se puede dar hasta 3 horas tras el ataque, pero cuanto antes se trate, mejor es el efecto.

Las personas con ACV tienen una mayor probabilidad de supervivencia y se tendrán  mejores probabilidades de obtener un mejor resultado funcional si son admitidos en unidades de ACV que cuenten con médicos experimentados, enfermeras y rehabilitadores.La atención médica oportuna, medicamentos, cirugía vascular y la rehabilitación son todos tratamientos aceptados y efectivos después de un ACV.

Sobre los cuidados después del evento agudo, siendo el ACV la principal causa de discapacidad en adultos en el mundo, los sobrevivientes necesitan atención adecuada y apoyo a largo plazo, ya que la mayoría de las personas que sobreviven tienen algún grado de discapacidad. Aunque la rehabilitación no revierte el daño cerebral, puede mejorar sustancialmente la función que lleva a una mejor calidad de vida.

Las personas que han sufrido un ACV tienen necesidad de seguimiento y supervisión para asegurar que tengan estrategias adecuadas de prevención y control de los factores de riesgo, con la terapia dirigida a la optimización de sus actividades de la vida diaria, el dolor, la comunicación y el estado de ánimo entre otros.

VER DÍPTICO INFORMATIVO

(Adaptado de la campaña de la WORD STROKE ORGANIZATION 2012-10-26).