Dra. Carola Otth, investigadora de Hantavirus, conversa en programa radial de la UACh

* Profesional lidera grupo que se adjudica Proyecto FIC “Referentes en vigilancia activa de Hantavirus Andes y Seoul en roedores de la Región de los Ríos”, el que permitirá identificar los sectores donde hay presencia de poblaciones de roedores portadores de virus.

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Con la finalidad de dar a conocer las diversas investigaciones que ha realizado la Universidad Austral de Chile en relación al hantavirus, la Doctora Carola Otth Lagunas, docente del Instituto de Microbiología Clínica de la Facultad de Medicina de esta casa de estudios, fue invitada al programa radial “A Ciencia Cierta” de Radio UACh 90.1FM, realizado el día jueves 31 de marzo.

En una conversación amena, guiada por el periodista de la Dirección de Investigación y Desarrollo, Carlos Sotomayor, la profesional comenzó a relatar las investigaciones que ha llevado a cabo durante el último tiempo, principalmente relacionadas con la identificación del virus hanta en seres humanos y roedores.

La conversación se dividió en tres bloques, en cada uno de los cuales, la investigadora dio a conocer los trabajos ejecutados, los cuales han sido realizados en asociación con el Servicio de Salud local, a través de la Dra. Maritza Navarrete, y con Centros de Investigación estadounidenses. Es justamente este último estudio, en conjunto con la Universidad de Minessota (investigadora Dra. Claudia Muñoz) y el Instituto de Medicina preventiva Veterinaria (investigador Dr. Gerardo Acosta), el que generó la base para la postulación del proyecto al Fondo de Innovación para la Competitividad, del Gobierno Regional, y que actualmente está ejecutando la Universidad a través de nuestro Instituto.

Dicha investigación preliminar estuvo orientada principalmente a identificar conductas y percepción de riesgo de adquirir la infección, todo ello en base a la recopilación de muestras tanto de roedores como de personas, que han permitido identificar si estas últimas han sido contagiadas con el virus, sin haberlo detectado. Se analizaron más de mil muestras de seres humanos, y los resultados determinaron que de ellas, 1,10% tenían anticuerpos, es decir, habrían tenido una infección leve por el virus en algún momento y habrían generado anticuerpos en sus organismos. Otro dato que arrojó el estudio es que se dio mayor prevalencia en habitantes de zonas marginal urbano (1.5%) en comparación con zonas rurales concentradas (1,3%) y rurales dispersas (0,5%). De acuerdo a lo señalado por la investigadora, y citando los resultados del mismo estudio de Muñoz-Zanzi, del año 2015, ello puede deberse a que el roedor portador se acerca a la ciudad en busca de alimento y por ello puede generar mayor contagio en dicha área.

“Para identificar si la persona o el roedor están contagiados, es necesario aplicar un reactivo (proteína recombinante de hantavirus para diagnostico) que no era producido en nuestro país, sino que había que adquirirlo fuera (CDC, USA o Instituto Malbran, Argentina). Uno de los logros del proyecto FIC es que ahora disponemos de los recursos para generar nosotros mismos grandes cantidades de esta proteína. Para ello se cuenta con el apoyo y experiencia del Dr. Gonzalo Mardones, del Instituto de Fisiología. Ello nos permite tener mayor rapidez e independencia en diagnostico humano y hacer todo tipo de investigaciones”, indicó Carola Otth.

Otro de los objetivos del proyecto es poder determinar dónde están localizados los roedores reservorios, es decir, los que tienen el virus, para lo que se generará una georeferenciación de las áreas críticas en la Región. “Es importante conocer las zonas sensibles porque esa información es relevante para todos los sectores, pues el ser humano al realizar actividades como turismo rural, trabajo agrícola o forestal, es decir, en aquellos sectores donde habita el roedor, está expuesto al contagio”, puntualizó la Dra. Otth.

El proyecto tiene una duración de 24 meses y la idea es generar información que permita una toma de decisiones responsable. En el ámbito de la salud, la profesional destacó que las personas que realizan actividades de riesgo (trabajadores agrícolas, forestales, las que viven en zonas donde habita el roedor colilargo) siempre debe estar alerta porque el virus se manifiesta con síntomas muy similares a la influenza y generalmente existe la automedicación que pudiese enmascarar los síntomas. “Esperamos con este proyecto ir aportando con información relevante a nuestros beneficiarios, la SEREMI de Salud de la Región de los Ríos, al Servicio de Salud, al SAG, CONAF y en general a todos los organismos públicos que lo requieran, de tal manera que la comunidad sepa cómo comportarse en caso de enfrentarse con el ratón de cola larga”, finalizó.

Escrito por: Comunicaciones Proyecto FIC 20