Columna Especial Día de la Odontología::

La Importancia de la Salud Bucal

El 27 de septiembre conmemoramos el día de la Odontología y todos tenemos mucho que celebrar. La ciencia odontológica ha experimentado notables avances, los cuales han permitido establecer las bases científicas para el diagnóstico, prevención y tratamiento de las enfermedades bucales más frecuentes.

Dr. Sergio Uribe, Prof. Asociado Escuela de Odontología, Facultad de Medicina UACh.
Dr. Sergio Uribe, Prof. Asociado Escuela de Odontología, Facultad de Medicina UACh.

Los principales problemas que aquejan a nuestros pacientes son, la caries dental, que afecta a cerca del 62% de la población de 12 años y 90% a la de 45 años; la enfermedad de las encías o enfermedad periodontal, que afecta a casi todas las personas mayores de 40 años;  las alteraciones del crecimiento dentomaxilofacial, que se pueden expresar como maloclusiones o dientes que no están dentro del alineamiento normal y, por último, y no menos importante, lo representa el hecho que uno de cada tres niños en edad escolar ha sufrido un trauma dental, ya sea por deportes o violencia.

Acerca de la caries, las investigaciones clínicas han comprobado que es un desbalance en la actividad de las bacterias que habitan normalmente en nuestra boca, producto de la ingesta excesiva de azúcares y una higiene incorrecta. Quizás el descubrimiento más significativo sea el hecho que la caries es mediada por bacterias que habitan normalmente en nuestra boca, por lo que es imposible su erradicación. De ahí que el control de la ingesta de azúcares sea una de las medidas preventivas más importantes.

Asimismo, recientes investigaciones han demostrado el rol protector de la saliva, y como su alteración provoca grandes cambios en la ecología bucal. Afortunadamente, contamos en la actualidad con dos grandes intervenciones que han demostrado su efectividad: los sellantes y el flúor. Los fluoruros pueden ser aplicados individualmente  en pastas dentales y colutorios o de manera comunitaria mediante el agua potable. Acerca del último, aún cuando de vez en cuando aparece alguna noticia que sugiere algún efecto adverso, hasta el momento el único efecto adverso científicamente registrado es la fluorosis o pequeñas manchas en el esmalte. Estas son producto de la ingesta excesiva de flúor, por ejemplo, cuando un niño ingiere de manera regular pasta dental.

No hay ningún otro efecto adverso que cuente con evidencia científica, por el contrario, la fluoración del agua potable es considerada como una de la 10 medidas más importantes de salud pública de los últimos cincuenta años, junto con las vacunas, el reconocimiento del tabaco como una amenaza para la salud, la planificación familiar, el declive de las muertes por enfermedades coronarias y el control de las enfermedades infecciosas, entre otras.

No es comprensible que un país tenga índices macroeconómicos de país desarrollado, y dentadura de país subdesarrollado. En Chile solo el 38% de los jóvenes de 12 años está libre caries. Esto requiere de un esfuerzo  tanto de las autoridades como de las Escuelas de Odontología. De las autoridades, que cambien su énfasis en el tratamiento como su sistema de remuneraciones basado más en curar que prevenir. Considere lo siguiente: mientras a los 2 años el 84% de los infantes está libre de caries, a los 6 años solo el 29% está sano, sin embargo la guía clínica. Esta es una situación que debe ser solucionada a la brevedad.

De las Escuelas de Odontología, incorporar en sus currículos el estudio de estrategias y técnicas preventivas de la caries de manera específica. Al respecto, la Escuela de Odontología de la Universidad Austral de Chile tiene un año completo de estudio enfocado específicamente al problema de la caries, disciplina llamada Cariología, que se entrega a los alumnos antes y durante su práctica clínica. De esta manera, los estudiantes incorporan los últimos conocimientos científicos para entregar una odontología más preventiva y menos invasiva.

Acerca de las enfermedades de las encías, las últimas investigaciones, varias de ellas realizadas por grupos de investigación chilenos, han mostrado dependencia entre la salud bucal y la salud general. Es así como existe evidencia científica que sugiere la relación existente entre una mala salud de las encías y el parto prematuro para las embarazadas o riesgo de enfermedad cardíaca para los adultos mayores. Esto porque algunos productos tóxicos de las bacterias de la boca podrían ingresar al torrente sanguíneo y generar reacciones en otros lugares del cuerpo. Es por esto que se están desarrollando tratamientos, tanto de limpieza mecánica como antibacterianos, que permitirían controlar de manera efectiva la agresividad de estas bacterias.

Sin embargo, parte importante de la población ya ha sufrido un daño dental considerable. Es así como un tercio de los mayores de 65 años han perdidos todos su dientes. Afortunadamente, los avances de la cirugía, permiten mediante el uso de implantes que se integran al hueso, la recuperación de los dientes perdidos, aumentando la calidad de vida.

Por otra parte, una de las áreas de investigación más activa de los últimos años tiene relación con el crecimiento y desarrollo cráneo-facial.. Gran parte de las maloclusiones, o malposiciones dentarias, se explican por la discrepancia entre el hueso y los dientes. Las investigaciones están descubriendo los mecanismos que guían el desarrollo del macizo cráneo-facial, así como descubriendo nuevas aleaciones que permiten mover los dientes de manera más biológica. Es así como en la actualidad un número creciente de adultos ha podido mejorar la alineación de sus dientes con tratamientos de ortodoncia. Por otro lado, cada vez más investigaciones exploran de que manera podemos prevenir o tratar el amplio conjunto de dolencias de la articulación temporomandibular.

El último gran problema de la Odontología es el trauma dental. La mayoría de los niños en edad escolar sufre al menos un trauma en alguno de sus dientes. Estas lesiones, de ser tratadas inmediatamente, esto es, dentro de los primeros treinta minutos luego del hecho, pueden ser intervenidas de manera que las secuelas sean mínimas. Actualmente contamos con guías clínicas basadas en la Evidencia científica que permiten tratar de manera biológica todo el espectro de traumas dentales, desde el simple golpe hasta la pérdida completa, o avulsión, del diente.

¿Qué queda para el futuro? Las investigaciones están generando tratamientos cada vez menos invasivos, que están alejando la imagen asociada al dolor que históricamente ha tenido la odontología, cambiándola por una práctica más amigable, preventiva e indolora.