Dr. Alejandro Rojas destaca que apariciones en prensa aportan al desarrollo científico y a la búsqueda de financiamiento

Escrito por: Jose Luis Gómez -Prensa RRPP UACh /Carolina González Teneo FAME UACh

Medios internacionales, nacionales y regionales han destacado el trabajo del laboratorio que lidera el Dr. Alejandro Rojas, el cual busca desarrollar anticuerpos utilizando el sistema inmune de las alpacas para generar un posible tratamiento para COVID-19.

Desde que se conocieron los primeros casos de COVID-19 en nuestro país, grupos de investigadores de la Universidad Austral de Chile redirigieron todos sus esfuerzos a dar respuesta, desde diferentes ángulos, a las distintas problemáticas que trae esta pandemia. Una de estas iniciativas es impulsada por el equipo del Laboratorio de Biotecnología Médica de la Universidad Austral de Chile, liderado por el Dr. Alejandro Rojas, académico de la Facultad de Medicina y Director del Núcleo de Investigación CISNe, y que busca desarrollar anticuerpos utilizando el sistema inmune de las alpacas para generar un posible tratamiento para COVID-19.

Este tema ha llamado la atención de medios internacionales, nacionales y regionales que han publicado notas en diarios impresos, digitales, radio y televisión. Al respecto, el Dr. Rojas explica que “el posicionamiento se ha dado muy bien a nivel mundial, logramos generar una noticia en un diario de circulación masivo en España y luego vinieron muchas más publicaciones, que además nos han inspirado. Una de las cosas que yo no sabía que podía pasar era que la prensa te genera un rebote que estimula el desarrollo científico, porque te generan preguntas, cuestionamientos, que a su vez forman parte de la dialéctica desde una visión que tú no esperabas que fuese tan constructiva. A partir de ahí, el rebote a nivel nacional fue súper rápido, colgándose de lo que ya había salido en el extranjero, y cuando viene del extranjero genera un poco más de credibilidad”.

El investigador agrega que “ahora lo que esperamos es concretar en términos de publicaciones científicas lo antes posible, y que también sea un hito comunicacional y ahí aprovechar de mostrar a la alpaca como un medio para obtener medicamentos. A la larga esto impacta mucho y ojalá se concrete en el financiamiento y que algunas personas que tengan el capital para poder comprometerse con este tipo de desarrollo vean acá una opción donde poner recursos. Otra cosa también es que APROVAL nos donó un equipamiento muy importante para el laboratorio. Y a medida que se va posicionando la noticia y se van transmitiendo los logros de la Universidad y de los que estamos trabajando contra el coronavirus se logran levantar recursos que de otra manera no se hubieran canalizado”.

Sin lugar a dudas la interesante experiencia del Dr. Rojas pone en evidencia el valioso aporte de los medios de comunicación en la difusión de la ciencia y la búsqueda de financiamiento para generar avances que finalmente beneficiarán a la ciudadanía, ya sea en el corto, mediano o largo plazo. Adicionalmente, y como bien señala el libro “Física y berenjenas. La belleza invisible del universo”, del Dr. Andrés Gomberoff, “la divulgación no es solo importante para atraer a las nuevas generaciones de científicos. También es un modo de retribuir a la sociedad lo que ella misma ha pagado con sus impuestos”.

Posible tratamiento para COVID-19

Pero ¿qué es lo que estudia el Dr. Rojas y que llama tanto la atención? En una nota publicada por Comunicaciones VIDCA UACh el académico explica que “lo que nosotros intentamos hacer es una terapia contra el virus, no una vacuna. Queremos generar anticuerpos a través de las alpacas. Inducir que ellas generen herramientas neutralizantes, es decir, anticuerpos, y posteriormente extraer sus genes y producirlos fuera”. Según la información entregada por el especialista, las alpacas producen anticuerpos que son simples, posibles de extraer y reproducir fuera de ellas. “Nuestra estrategia es proveer de anticuerpos en forma directa a la persona que está enferma y producirle la inmunidad”.

Los camélidos en general, y las alpacas, son los únicos animales que producen anticuerpos de molécula simple. Es decir, son los únicos a los cuales se les puede retirar un gen y generar un anticuerpo.

“La proteína Spike es el blanco terapéutico hoy en día porque nuestro objetivo es bloquear al virus. Si uno puede bloquear una molécula con un anticuerpo, el virus no puede entrar al cuerpo y si no entra no se puede reproducir y la persona no desarrollará un brote tan violento como lo hemos visto. No existe hoy en día una vacuna para el coronavirus que se haya probado en humanos, entonces no hay cómo protegerse. Por eso la única forma es desarrollar un antiviral”, sostiene el académico en esta nota.

Este grupo de investigación también lo integra el médico infectólogo y académico de la Facultad de Medicina UACh, Dr. Mario Calvo Arellano, quien además es parte de un estudio serológico a funcionarios de salud, en el que actúa como voluntario. “Doy una muestra de sangre cada 2 semanas y estamos viendo si seroconvertimos (eso significa que tuvimos contacto con el virus). Lo más original está liderado por los hematólogos que corresponde a obtener plasma de pacientes que ya tuvieron COVID-19 para infundirlo a pacientes con enfermedad aguda grave para ver si ayuda a su recuperación”, indica el Dr. Calvo.

Microscopio más moderno de Latinoamérica

En otra nota publicada por Diario UACh se destaca que la Universidad Austral de Chile con el apoyo del Centro de Estudios Científicos (CECs) ​se adjudicó, a través del ​Fondo de Equipamiento Científico y Tecnológico (FONDEQUIP​), uno de los microscopios automatizados más avanzados del mundo: el Celldiscoverer 7, de la empresa alemana Zeiss, junto con un sistema robotizado para poder hacer microscopía automática de millones de muestras por año.

El microscopio –que desde el 20 de marzo se encuentra en el Campus Isla Teja UACh en Valdivia- tiene grandes desafíos por delante, entre los que se encuentran medir de forma analítica cómo se mueven las proteínas dentro de una célula en respuesta a múltiples fármacos, medir el estado de deterioro de neuronas en modelos de enfermedades neurodegenerativas como el Parkinson, medir actividad metabólica a nivel subcelular y evaluar fármacos para hacer frente a los patógenos que impactan la producción de la industria salmonera, entre muchos otros.

Según explica el Dr. Alejandro Rojas, en particular el Laboratorio de Biotecnología Médica ha implementado una plataforma para la generación de anticuerpos simples originados en alpacas: los “nanobodies”. Esta tecnología, indica, “es el comienzo de una nueva plataforma que permitirá avanzar en múltiples proyectos simultáneamente, pero además impulsar de forma sinérgica la caracterización de nanobodies.

Hoy la máquina recientemente está dedicada a la búsqueda y caracterización de anticuerpos contra el Coronavirus responsable de COVID-19. La bioquímica Yorka Cheuquemilla -quien administra y opera el CellDiscoverer 7- complementa que los “nanobodies” tienen “ciertas características que los hacen únicos, como su alta afinidad, alta estabilidad en un amplio rango de temperaturas y pH, y además son muy pequeños (15KDa), son invisibles al sistema inmune y son fáciles de producir”.

La también integrante del equipo del Laboratorio de Biotecnología Médica UACh asegura que cuentan ya “con librerías de anticuerpos de alpacas inmunizadas con marcadores de diversos cánceres, receptor de andrógenos, KLKs, ERG, PML y más de otras 40 proteínas de interés farmacológico y/o comercial. Esta plataforma acoplada a la microscopía automatizada de alto contenido del CD7 nos permitirá hacer screening de anticuerpos aislados y validarlos de forma analítica para diagnóstico en modelos celulares”.

“Con este sistema es que queremos producir y caracterizar anticuerpos neutralizantes contra COVID-19, y no sólo contra esta epidemia. En un principio se creó con la finalidad de contribuir al diagnóstico y terapia para Hantavirus, donde ya contamos con nanobodies con potencial neutralizante contra el Hantavirus. Actualmente ya inmunizamos a nuestras alpacas con la proteína recombinante Spike-1 s1-s1 (COVID-19) y pronto inmunizaremos con la vacuna de DNA desarrollada por el laboratorio del Dr. Gary Kobinger en Canadá, donde la estrategia está en la colaboración con un panel de virólogos expertos tanto en dicho país, además de Alemania, Estados Unidos y Korea, y así convertirnos en una plataforma multipropósito contra enfermedades infecciosas emergentes”, añade.

Sobre la importancia del equipamiento, generalmente en investigación científica los resultados de análisis se completan después de analizar muchísimas muestras en diferentes condiciones y con ensayos muy complejos de realizar. Existen también problemas de variabilidad y reproducibilidad, ya que el operador tiende a escoger la mejor foto que no siempre es la más representativa de los experimentos. Debido a esta necesidad de poder realizar ensayos en menor tiempo y poder analizar una gran cantidad de datos en microscopia es que se adquirió el CD7.

Yorka Cheuquemilla comenta que “el CD7 es un equipo que logra esto y es de uso relativamente fácil. El microscopio es básicamente una caja cerrada de 140 kg., con la calidad de imagen de un microscopio invertido, donde se calibra, detecta y enfoca automáticamente tu muestra con todos los ajustes adecuados y queda funcionando prácticamente solo por días de ser necesario una vez que se inician los análisis”. Esto es posible porque “posee ‘estaciones’ dentro del mismo microscopio que ajustan luz, temperatura, dióxido de carbono, etc., todo completamente automatizado y asistido por un sistema robotizado que se encarga de cargar tus muestras una por una, por lo que te permite realizar otros ensayos en paralelo sin que te consuma mucho tiempo”.

Respecto a la captura de imágenes, éstas se adquieren en el microscopio en posiciones al azar donde se cuantifican simultáneamente las muestras y los datos los analiza un algoritmo predefinido en el software que está incorporado en el equipo, eliminando así las apreciaciones personales del operador y generando un resultado cuantitativo y no cualitativo. “Esta última es definitivamente la parte más compleja del manejo del microscopio, donde se requiere mayor experiencia y las capacidades técnicas adecuadas para su correcto funcionamiento”, comenta la bioquímica quien también trabaja con Anee Berking en la primera empresa spin-off de la UACh Berking Biotechnology Spa.

Revisa todas las apariciones de prensa en nuestro ESPECIAL COVID-19

Total Page Visits: 1501 - Today Page Visits: 1